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COSMICA, historia de una cerveza madrileña (ɔ)

cerveza, código abierto, Commons, copyleft, cultura libre, cultura popular, hacktivismo, Madrid, procomún

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“Es necesario hackear el sistema, trabajar en abierto, participar del procomún.” David Rodríguez, durante la presentación de la cerveza Virutas en Off Limits. Noviembre de 2013

Pocos meses antes curioseaba entre la oferta de Medialab-Prado y daba con el cartel que me guiñaría el ojo esa tarde de finales de verano. Desarrollo de un prototipo y una comunidad activa alrededor de la cerveza artesana, leía en el acerca de.

cartel Community Brewery

El idilio fue mutuo. Después de tres jornadas moliendo, mezclando, macerando y metiendo mano en el proceso de elaboración de la Virutas en la Serrería Belga y allí donde nos dejaban, Quique, @SrDguez y yo decidimos probar suerte y seguir descubriendo grietas por donde se evaporase la ilusión de participación.

Apuntes cerveceros

Huir de la lógica mercantil, indagar hasta conocer el sistema de producción, tomar la iniciativa. Empoderarte, implicarte y confiar en tus propias capacidades. Llámalo como quieras, que cuando te pierde la cerveza artesana y te recuerda a algún que otro viaje de ultramar, se trata de deleitarse con tu propia cerveza primero…  revelando los extraordinarios resultados: estilo ale belga con lúpulos Cascade y Columbus (fresco y de León). Además de bien cargada: 6,3º (¡!).

Y disfrutar diseñando su imagen y etiqueta después, claro, cómo no. Esto no ha hecho más que empezar.

moliendo grano

sparging

humulus lupulus

enfriando

filtrado

chaperos

embotellado

Por cierto, que Medialab-Prado es un proyecto del Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, y somos tres tipos muy agradecidos.

etiqueta

COSMICA

Primera foto oficial de COSMICA, por David Rodríguez

LINKS:

Cervezas artesanas en Madrid y otra info de interés

 

Concyborg y la wiki, ¿hay alguien ahí?

código abierto, comunicación cultural, cultura libre, cultura popular, educación virtual, innovación, investigación colectiva, movimientos asociativos, procomún

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Se cumple mes y medio de la llegada de Concyborg a la Red con su primer bloque temático: ¡Ciudadanos del futuro! Ideada como una plataforma online con la misión de crear una comunidad de conocimiento, debate e investigación colectiva, Concyborg se alimenta de una selección de contenidos compartidos sobre cultura y educación en una wiki.

¿Cómo se logra ese objetivo? Como artífices de esta ciberaventura, Clara y yo seguimos pensando que su funcionamiento es fácil una vez entendidas las reglas del juego. Si quieres saber cómo se articula Concyborg, qué es una wiki, o si persisten las dudas, encontrarás información y un par de vídeos explicativos para abordar esta plataforma más abajo, en esta misma entrada.

Finalizado el periodo de pruebas y repasando la reciente acogida al proyecto a modo de cuaderno de bitácora, lo cierto es que aquélla resultó más que gratificante, ya lo creo. No faltaron elogios acerca de la propia iniciativa, del buen momento en el que aterrizaba y del mismo diseño de la plataforma, pero al cierre de esta edición inaugural bajo una temática que pienso nos atañe a todos (¿a quién no le importa la ciudad donde vive?), la respuesta efectiva aún sigue siendo tímida. Hay quien, sin airearlo, argumenta miedo al editar o al no sentirse plenamente capaz de abordar una nueva tecnología no más compleja que el mecanismo de los ensimismados y narcisistas Facebook o Instagram, ¿acaso era esto el futuro? Y lo de Twitter no es otro cantar.

¿Hay alguien ahí?

¿Estamos preparados para dejar aparte el ego vertido en un Facebook o un Twitter si se trata de dinamizar un texto colaborativo y viajar más allá del ombligo? ¿Sabríamos apartar la construcción de la idea que queremos transmitir de nosotros mismos a los demás y centrarnos en construir conocimiento sobre un tema, sin más? ¿En qué medida influyen el temor, la vergüenza o el recelo al volcar las propias reflexiones sobre un tema concreto? A pesar de que la andadura de Concyborg es demasiado corta (¡o por eso mismo, porque estamos a tiempo!) y de que ya antes de arrancar el proyecto abordábamos estas cuestiones, hoy sigo sin respuestas. Tal vez las redes sociales resulten más perversas de lo que creemos cuando me sobran razones para afirmar que el acceso a Internet es lo mejor que nos ha tocado vivir -bueno, y los Debates del Estado de Madrid-. Pensamos que los grupos de afinidad son excelentes puntos de partida para el surgimiento de una comunidad, pero está claro que hay más, que esto es sólo una hipótesis y que su confirmación sigue dependiendo de vosotros.

El tono de Concyborg es cercano, accesible, ingenioso a veces e incluso serio si lo requiere y se acompaña de hipervínculos para fomentar el hipertexto ¡y alimentar la curiosidad del lector! Está bien, es de noche, hace calor, han condenado a Videla aunque el opio y la absenta escasean cuando la ironía se dispara… pero constatar que a pesar del aviso, a la hora de la verdad la máxima aspiración del usuario medio de Internet pudiera no ser otra que darle al botón de Me Gusta sería gris, aburrido y desilusionante. Por eso me pregunto dónde están los usuarios potenciales de Concyborg. ¿Alguien conserva esa sangre en las yemas de los dedos? Fanzineros, geeks, inconformistas y utópicos comuneros, vampiros, guardias jurado releídos, rebeldes nerds, capullos, tocahuevos relamíos, marujas de la Red, ¿dónde andáis estos días? Definitivamente, espero que esos chemtrails no estén causando su efecto…

Con todo, no oculto que andamos satisfechos, campantes y orgullosos por este hijo tonto -Clara, más paciente que yo, dixit- al que cuidamos y alimentamos porque nos encanta y creemos tanto en él como en la fuerza creativa de sus padres. Al fin y al cabo es buen momento para desarrollar proyectos personales opensource, concertados o estrictamente privados, allá cada cual. Por cierto, que después de ¡Ciudadanos del futuro!, donde aún y siempre podréis colaborar, mañana saldrá a la luz un segundo tema para calentar aún más los meses de verano. Y sí, estamos excitados.

Nada más por ahora, os seguimos esperando. Disfrutad del paseo.

Cómo funciona Concyborg

  • Concyborg se articula en torno a una wiki y se difunde a través de un blog y diversos perfiles en redes sociales.
  • Como dinamizadores de este juego, nuestra premisa consiste en lanzar un tema bimestral a través del blog, Facebook y Twitter que crecerá en la wiki. A partir de las aportaciones de los miembros de Concyborg, ese tema generaría uno o varios textos colaborativos ad infinitum en un proceso de construcción de conocimiento, que servirá a su propio elemento de desarrollo.
  • Para hacerse miembro, sólo hay que solicitarlo en la wiki a través del botón ‘Únete‘ y en menos de 24 horas se emitirá luz verde para editar y proponer cuantos textos se quieran.

    Algunas referencias sobre las wikis en Internet

    Wiki, la web más participativa. Artículo de Mercè Molist, 16/04/02.

    Sobre cómo las instituciones de la ciudad de Nueva York utilizan la wiki para fomentar la transparencia y el compromiso. vía Next American City / The New York World. 23/04/2012.

    Wikipedia, el gran referente.

    artandpopularculture Nuevo proyecto del creador de Jahsonic y favorito de Concyborg.

El cuerpo manipulado / Espacios de resistencia frente a identidades capitalistas en el medio audiovisual

cine, código abierto, cuir, cultura libre, cultura popular, documental, género, LGTB, TIQQUN

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El pasado 9 de mayo tuve la oportunidad de participar en el Seminario Interuniversitario Permamente de Investigación de Género, Estética y Cultura Audiovisual (GECA), celebrado en la Facultad de la Información de la UCM. Rodeado de académicos y performers, y tras la entusiasta presentación de Rosa San Segundo, llegó mi turno para destacar en primer lugar que, si bien el hecho de aparecer en el programa como independent scholar me permitía cierta liberta de planteamiento, los compromisos laborales de quien figuraba junto a mi nombre con la misión de investigar, redactar y presentar el trabajo conmigo me dejaban solo ante el peligro. Quién sabe a dónde hubiésemos llegado trascendiendo el planteamiento inicial en esta ocasión, pero estoy seguro de que en el futuro atacaré con Carlos otros proyectos a dúo. En cualquier caso lo que viene a continuación constituye una adaptación al blog de lo que quise transmitir con esta intervención. Y entonces también empecé con esta secuencia de ‘Mr Lonely’, de Harmony Korine, en la que, sobre las imágenes de un imitador de Michael Jackson, una voz en off nos recuerda que ha llegado el momento de ser quienes no somos…

Sin entrar de lleno en la temida prosa asociada a la sociedad de control de Deleuze o la biopolítica* de Foucault, me referiré a ambos modelos a través de La Teoría del Bloom y la crisis de la presencia, de TIQQUN, que en cierto modo parte del pensamiento de los anteriores y espero sirva para entender el por qué del título de esta entrada y su relación con las dos películas que analizaré a continuación.

Introducción a la crisis de la presencia

Además de TIQQUN, Amador Fernández Savater lo interpreta de forma admirable cuando explica que esta crisis surge a partir de nuestra propia inquietud respecto al núcleo de creencias, fidelidades y deseos que nos constituyen, y deriva en el problema de nuestra propia existencia para el mundo, claro está, capitalista. En cierto modo, en la crisis de la presencia colapsa la realidad y nosotros con ella, disponiendo otro punto de partida para nuestro habitar, forzándonos a actuar. Pero en el esquema metafísico, la presencia soberana se alza frente un mundo de cosas opuesto que trata de gobernar mediante el lenguaje y la técnica, y la gran dificultad es que ese desplazamiento no puede ser, como apuntaba Heidegger, “fabricado ni forzado”. Por tanto esa crisis, que puede ser individual aunque ya se siente colectiva, nos da dos opciones: declararnos vencidos y dejar de vivir, o reinventar la presencia como ser-en-relación.

¿Cómo combatir la crisis de la presencia? Una vez sabemos que sus efectos sólo pueden ser negativos donde el ideal normativo es la presencia soberana, hay que hacer de la crisis una fuente de energía casi mágica, mítica, absolutamente pagana: asumiéndola para terminar dominándola con ornamentos y cambios en nuestro propio cuerpo rescatando incluso la idea de fetichismo. Este ritual supondría el principio activo de un nuevo nacimiento “orgánico” incorporando al propio huésped, por eso se asume que de la crisis de la presencia se vuelve siendo otro.

¿Pero cómo puede sostenerse una sociedad que produce masivamente este estado? Es la tarea de los dispositivos, que entretienen, controlan y reproducen de manera indefinida nuestra situación de ausencia al mundo, envenenándolo: esa es la tarea del capitalismo. Resumiendo, es el “suplemento” que permite a una presencia en crisis seguir funcionando como si fuese una presencia asegurada, como si no pasara nada, negando para ello al huésped que se ha alojado en nosotros. Tan perverso que reduce toda la complejidad de una presencia en crisis a un enfrentamiento entre el Bien (la presencia soberana) y el Mal (lo que trae la crisis). ¿Ejemplos concretos? Ahí están la religión o los roles sociales, sin ir más lejos.

¿Y cómo pueden reflejar este conflicto el cine y la cultura audiovisual? A continuación presento dos de las últimas películas que he visto donde se presentan las dos caras del resultado más extremo de esa crisis de la presencia.

De la tragedia corporal de Elvira/Erwin…

La muerte en extrañas circunstancias de su amante Armin Meier llevó a Rainer Werner Fassbinder a realizar la que sería su obra más intimista y exorbitante en 1978. Este luctuoso melodrama que es “En un año con trece Lunas” muestra los últimos días del transexual Elvira/Erwin, quien por la devoción que sentía hacia un poderoso y manipulador agente de negocios, se hizo operar en Casablanca para convertirse en una mujer, volver a Alemania y luchar así por un amor que jamás sería correspondido. Acompañado siempre por su amiga Zora, prostituta, Elvira busca cariño y respuestas en las personas de su alrededor durante los últimos días de su vida. No es casual que la acción transcurra en Frankfurt, paradigma del capitalismo europeo y ciudad donde las contradicciones sociales aparecen en cada esquina.

De entre las imperecederas secuencias de ‘En un año con trece lunas’, ninguna tan cruda como del matadero donde, mientras los carniceros sacrifican, despellejan y despiezan a las vacas en clara consonancia con la tragedia de su cuerpo, Elvira parece mimetizarse con los jirones de carne que cuelgan para secarse a la vera de una sociedad metódica cuando da forma a sus ciudadanos en una cinta transportadora de sumisión. Elvira es un ser vulnerable, totalmente dominada por otra persona que de algún modo le ha ido dando forma hasta hacer que viva en una prisión fabricada por ella misma. Y todo para dar amor, ya lo declaraba Fassbinder:

“Mi cine versa sobre el aprovechamiento, la explotación de los sentimientos dentro del sistema en que vivimos.”

Como aporta Rafa Morata en su excepcional blog sobre el director alemán, el crítico Wolfram Schütte rubricó su crónica de la película en 1978 con una cita de Heinrich Mann: “El esteticismo es producto de tiempos sin esperanza, de estados que matan la esperanza.” Así es, a lo largo de la inmensa filmografía de Fassbinder para cine y televisión confluyen el deseo tortuoso, las relaciones de poder y la identidad social como con ningún otro director (a excepción de Buñuel, quien sin embargo parece tomar cierta distancia con sus personajes). Recuperando los parámetros de la crisis de la presencia y según las dos opciones que se nos muestran para salir de ella, sería difícil negar que Elvira/Erwin opta por la opción de darse por vencido.

…al cut-up identitario de Breyer P-Orridge

Más de 30 años después, en 2011 y de la mano de Marie Losier, se estrenaba ‘The Ballad of Genesis and Lady Jaye, documental a medio camino entre el reality fetichista y el collage estético-emocional sobre el proyecto lisérgico de una nueva era protagonizada por un nuevo género. Genesis P’Orridge, músico y performer, pionero artístico y transgresor como muy pocos, decide por amor no parecerse a Lady Jaye, su mujer, sino emprender un viaje con ella para llegar a ser la misma persona, para mimetizarse, instaurando un nuevo género, el de Pandroginia. En palabras de Genesis:

“No versa sobre el género. Algunos hombres se sienten atrapados en el cuerpo de una mujer; y algunas mujeres, atrapadas en un cuerpo de hombre. Según la pandroginia, el individuo se siente atrapado en un solo cuerpo. El cuerpo es sólo la maleta que llevamos alrededor. Sobre todo la mente, el conocimiento.”

¿Por qué, retomando la crisis de la presencia, considero que estamos ante un caso que reinventa la presencia como ser-en-relación?

En un mundo en el que se nos anestesia y se nos paraliza porque se ha empezado por liquidar ese otro lugar al que huir, Genesis y Lady Jaye (en adelante, Breyer P’Orridge a partir sus respectivos nombres) se anestesian voluntariamente y llegar a formar lo que enunciara Santo Tomás, sobre la necesidad de formar quasi unum corpus, un solo cuerpo, al tiempo que toda la Antigüedad insistirá en la igual necesidad de los miembros para el bienestar del organismo.

Es crucial en el manifiesto de Breyer P-Orridge entender la maleabilidad de la identidad física y de su comportamiento cuando califican el ADN como “un parásito evolucionado” y el cuerpo como “un logo, un jeroglífico, el holograma de una muñeca construido a partir de expectaciones externas antes de que podamos hablar y utilizar el lenguaje.” ¿Qué es si no el nombre propio, que se nos da proféticamente antes de nacer? A partir de ahí, y como en el caso de técnicas propias de la transexualidad, el travestismo, la cirugía estética, el piercing o los tatuajes, todos ellos impulsos calculados hacia la siguiente fase, hacia convertirse en el Otro, Breyer P-Orridge aplicaron el sistema del cut-up** y el concepto de la Tercera Mente en el YO ficticio para crear la ahistoria no autorizada de sus propias vidas. De este modo, Breyer P-Orridge suplen sus cuerpos separados, las individualidades y los egos hacia un proceso irreversible de cut-up identitario para producir un tercer ser, “otra” entidad.

“La Pandrogenia no trata de definir diferencias sino de crear similaridades: unificar y resolver.”

Breyer P-Orridge creen que, como la moral, los sistemas binarios encapsulados en la sociedad, la cultura y la biología son la raíz de los conflictos, absolutas agresiones que a cambio justifican y mantienen sistemas opresivos de control además de jerarquías. Las sociedades dualistas, nos dice, se han convertido en algo tan inerte, consumista y autorreproductor que amenazan la existencia de nuestra especia y la pragmática belleza de los infinitos modos de expresarse. En este contexto el viaje, representado por Pandroginia y la creación experimental de una tercera forma de género neutral no sólo está relacionado con las estrategias de supervivencia de las especies, sino también con el descubrimiento de un nuevo mito de la creación de código abierto en el siglo XXI. ¿Acaso no volvieron de la crisis de la presencia siendo otro, reinventándose como ser-en-relación? Una vez más, en palabras de Genesis durante la presentación del documental de Loisier en el Festival de Cine de Berlín de 2011:

“Queríamos acabar con las dualidades de una sociedad que divide a todo en dos: hombre y mujer, blanco y negro…”

Llegados a este punto sería importante recalcar que aunque Lady Jaye murió en 2007, Genesis sigue refiriéndose a sí mismo en plural.

Pensar la diferencia

Con todo, creo que ‘En un año con 13 lunas’ y ‘The Ballad of Genesis and Lady Jaye’ invitan a pensar la diferencia, a identificar las formas que adopta el poder capitalista para reprimir las libertades civiles, cada una en un extremo de esa postura ante la crisis: el suicidio como alegoría de la capitulación, y el renacimiento de un tercer sexo más allá de la identificación clásica de género. Tal vez la Pandroginia de Breyer P-Orrdidge recoja el testigo que legó Buñuel, a quien volvemos para citar su amour fou de ‘La Edad de Oro‘, donde un hombre y una mujer difícilmente llegarán a unirse. Y todo esto hoy, en un contexto en el que, si nos referimos a la salud, surgen voces que señalan a la medicina como el brazo armado del poder actual: una medicina genética, mercantilista, heredera de la biopolítica, en absoluto terapéutica y con la Viagra como estandarte desde hace tiempo. Por todo ello el desafío de Breyer P-Orridge resulta múltiple, se mire desde donde se mire.

Pero tal vez no haga falta llegar a límites quirúrjicos para superar la crisis de la presencia y volver de ella siendo otro. ¿Bastaría con disfrazarse de Michael Jackson o de Marylin Monroe como en ‘Mr Lonely’? Desde luego, quienes hayan disfrutado de esta cinta tampoco garantizarán que salgas indemne si eliges esa inocente opción y decides emprender el viaje para ser otro sin reconocer antes la crisis de la presencia.

Bibliografía y recursos en internet

Melusina y Acuarela Libros editan las obras de TIQQUN.

¿Por qué estamos en guerra? Albert Lladó para La Vanguardia, 06/03/2012

• La anarquía de la imaginación, Entrevistas, ensayos y notas. Rainer Werner Fassbinder. Ediciones Paidós, Colección La memoria del cine. Barcelona, 2002

Notas

* El poder de hacer vivir y dejar morir, sintetiza TIQQUN.
** El cut-up, si bien fue inventado por DaDa, fue implementado por William S. Burroghs en toda su obra con resultados que difícilmente dejarán de ser de visionarios. Cabe destacar el influjo del autor norteamericano tanto en la vida de Genesis P-Orridge como en la obra de los propios Foucault y Deleuze.

¡Cuirs, Kuirs, Queers!

arte, cuir, cultura popular, género, LGTB, Madrid, museos, política, vídeo-guerrilla

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Para Clara y Layla, que esta vez no pudieron venir, y para los otros tres monstruos del Barrio de las Letras que intermitentemente me acompañaron a La Internacional Cuir, celebrada del 15 al 19 de noviembre de 2011.

1º. Lubrícate sin miramientos

Quisiera dar la bienvenida a cuantos no estéis familiarizados con el término cuir porque si ya hay quien no termina de asimilar el concepto LGTB, lo cuir podría resultarle un verdadero problema. Para muchos sigue siendo complejo entender que además de maricas y bolleras contamos con múltiples variedades en el Arca del Género, pero igual que navegáis por Internet encantados con los avances tecnológicos aplicados al área de la comunicación, sin duda comprendéis que la sociedad, el lenguaje, la política y la cultura también avanzan. Y mutan, hibridan, subvierten y contaminan.

2º. Disfruta con todo tu cuerpo

Espero que no sea la última vez que asista a un evento como el del pasado sábado 19 de noviembre en un lugar como el Reina Sofía de Madrid. La guinda y el punto final de la programación de La Internacional Cuir, comisariada por mi admirada Beatriz Preciado, supuso una catártica performance en forma de orgía por la supervivencia en un futuro apocalíptico que se distanciaba de cualquier cita a la que estábamos acostumbrados en las paredes de la insigne institución. El graffitti también entró por la puerta grande y seguimos debatiendo acerca de su legitimidad desde entonces así que guste o no, parece que no sólo los dildos, sino que su uso por parte de minorías tradicionalmente categorizadas como anómalas también están llegando a la academia.

“El cuerpo como espacio de construcción bio-política, como lugar de opresión, pero también como centro de resistencia”. M.H. Bourcier

Me hubiese encantado sacar dos o tres conclusiones que rubricasen lo mucho que se vio y se debatió, cuánto nos reímos y nos peleamos durante estos cuatro días en el Reina Sofía y en Off Limits entre lo eco-queer y las relaciones postcoloniales y el feminismo postporno a partir de las píldoras en forma de “vídeo-guerrilla” seleccionadas por la Preciado. Pero lo cierto es que no traigo grandes titulares que resuman este ciclo y sí un montón de dudas, sensaciones y demás cirios mentales que vienen a confirmar cuánto me divierto indagando y mezclándome con gente a la que no le gusta categorizarse y que desde muy pequeños sintieron que había vida más allá del pensamiento convencional y heternormativo. ¡Y encima gratis!

Será difícil quedarme con un momento de este ciclo, pero supuso un deleite constatar la visión y la valiente lucha de los grupos y colectivos iberoamericanos como Giuseppe Campuzano, Frau Diamanda o los colombianos Porno Porsi, provocadores y efectivos para hacernos entender qué es lo realmente cuir y transfeminista en territorios más hostiles que el nuestro. Reconozco también que volví a emocionarme recordando a Genesis P-Orridge y Lady Jaye, capaces de hacernos cuestionar los límites del arte, por citar un par de ejemplos de este modo de reimaginar y reapropiarse del ámbito de lo político. Y no penséis que reinó el consenso y que todo fueron sonrisas y actitudes asertivas durante esta Internacional Cuir. Aún así, incluso el reproche aireado en forma de disidencia interna y la contraprogramación propuesta por Jaime del Val, o las alusiones de los diferentes colectivos contribuyeron a enriquecer y animar el ambiente en un clima de verdadero y apasionante diálogo para demostrar que todo este asunto sigue más despierto y conectado que nunca. Creo que fue un privilegio disfrutar de unos días en los que pudimos cuestionar la identidad sexual y de género a partir de diferentes formatos audiovisuales y artísticos, por eso también quiero trasladar mi agradecimiento y anhelar La II Internacional Cuir, venga de donde venga.

3º. ¿Y ahora qué? ¡Indaga, guerrea y vuelve a empezar!

• Para saborear el espíritu de la transgresión en el corazón del movimiento LGTB en Madrid, la Asamblea Popular de Chueca y la Asamblea Transmaricabollo de Sol convocan el Especula Tour este sábado 26 de Noviembre en la misma Plaza de Chueca. Si piensas que el barrio se está privatizando a marchas forzadas de la mano del Ayuntamiento y del colectivo de empresarios de la zona, o si crees que las fiestas del Orgullo han pasado a ser el mejor escaparate para la glotonería política sin que reviertan en ciudadanía, ármate con tu cacerola favorita y acude a la cita.

Jornada Anoarkista 1.0 el 24 de noviembre, con los detritus de La Internacional Cuir. Tal vez no haya gustado a tod*s pero nadie podrá negar lo mucho que ha dado de sí.

• Y aquí otra convocatoria: Jornadas Transmaribollo también en Madrid para el 29 y 30 de este mes y con muy buena pinta, ojalá alguien se anime a contarnos qué tal.

• Grupo de Género y Tecnología de Medialab-Prado

• Algunos blogs:
Asamblea Transmaricabollo de Sol desde Madrid
Medeak desde Euskadi
Maribolheras Precarias desde Galicia
Paco Vidarte desde la memoria, siempre. Lástima que su blog haya desaparecido.

• Tráiler del documental It’s Elementary. Aparentemente alejado de resto de la entrada en este blog pero no por ello menos vigente y necesario.

Sobre el monstruo del armario

cine, cuir, cultura popular, género, LGTB, movimientos sociales, terror

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“La mayoría de los monstruos del género de terror son instersticiales y/o contradictorios…” Noel Carroll

Que se lo digan a Buffy, a van Helsing o a Sookie Stackhouse. Podrán inventar todo tipo de artilugios y artimañas para destruirlos pero siempre volverán de la tumba para repoblar nuestras ciudades, nuestras vidas, nuestros sueños…

Quien arriba suscribe tal vez sea uno de los mayores referentes contemporáneos en el ámbito de la filosofía del arte, y es seguro que vuelva a él en algún que otro post dedicado a mi género favorito. Pero lo que me interesa ahora son esas cualidades a las que se refiere y cómo esa impureza y esa transgresión de la naturaleza tanto tiene que ver con otro tipo de seres que habitan con arraigo en los armarios.

La idea no es mía, de lo contrario hubiese sentido la llamada del teclado y me habría hinchado a enumerar referentes, pero me parece un planteamiento tan apasionante que tenía que escribir al menos un post sobre este tema… otra vez. La idea fue de Harry M. Benshoff, quien en 1997 publicaba en Inglaterra “Monsters in the Closet: Homosexuality and the horror film”, volumen que trata de manera casi exclusiva hasta hoy la relación entre monstruos del celuloide y gente de carne y hueso queer. De un modo cronológico y consciente de los avances (y retrocesos) de este movimiento, el autor aporta esta original analogía repasando década a década desde los años clásicos de Hollywood hasta la era posmoderna insistiendo en cómo muchas veces se ha relacionado a los homosexuales con la pedofilia y el crimen en el cine, y cómo se ha llegado a asociar al colectivo con la muerte tras la irrupcion del sida. La conclusión es contundente: de esta manera cualquier miembro LGTB ha podido sentirse aparte, como un monstruo, culpable de enrarecer el ambiente, de romper las normas y alterar el orden social establecido.

¿¡Y cómo es posible, clamarán algunos, que el cine de terror refleje incluso cualquier problemática social de nuestro tiempo!? Pues de la manera más imaginativa y artística posible, aquí tenemos un magnífico ejemplo y espero adentrarme en el mundo de las pesadillas para volver con otros tantos y tan aplastantes como el que nos ocupa. Pero de momento frenaré mi pasión y suministraré datos, fechas, hechos… ¡que tengo a medio Infierno paralizado y a un 15% de la población sin respirar!

Así que vuelvo a Benshoff para revelar el plan de ataque secreto de los monstruos, que os aseguro que lo tienen. Sin olvidar que la sexualidad depende de muchos factores, recalca el autor citando a Freud y a Foucault, el cine, el arte y la literatura de terror han estado ligados al sexo de una u otra manera, y los monstruos han surgido con ánimo de pervertir tanto en el plano sociopolítico como psicosexual la pacífica y aparentemente sana sociedad heteronormativa… Imaginad/recordad a Dracula y su fuerte contenido bisexual liberando a Lucy de sus ataduras victorianas penetrándola con los colmillos, o repasad las inclinaciones lésbicas de Carmilla, de Le Fanu. ¿Alguien negaría la misoginia del Dr Frankenstein y el potente halo autosexual e intersexual que subyace en el aura de su monstruo? ¿Haría falta repasar a Dorian Gray y la dudosa actitud heteronormativa del Dr Jeckyll y Mr Hyde? Pues cada una de esas tendencias pasaron al cine y se adaptaron y evolucionaron según cada época hasta extremarse y brindarnos auténticos mitos (eróticos, sí) de la gran pantalla de manera más o menos evidente. Dudo que nadie reconozca los problemas de identidad sexual de Norman Bates en esos revolucionarios años 60… ¿O acaso pensabáis que los guiños queer de The Rocky Horror Picture Show eran producto de la casualidad? Pasándonos al lado más hardcore del asunto, siempre me han fascinado los cenobitas de Clive Barker, que no son sino el mejor reflejo de una noche por locales de s&m, bondage y demás delicias carnales al otro lado del río Styx. De hecho Pinhead sigue siendo un sex symbol. ¿Queréis que hablemos del vampiro Lestat? ¿Y quién me resuelve las infinitas perversiones sexuales que vemos en cada película de David Cronenberg? ¡Cuántos misterios! Benshoff ofrece ejemplos a paladas e indaga en cada uno de ellos sin dejar de establecer analogías con la historia más reciente del colectivo LGTB. Lo asombroso es que es realmente nadie está a salvo de convertirse o caer en las garras de un monstruo, y lo realmente inquietante es que hay quien piensa que se puede hacer algo para remediarlo.

Ha llovido mucho, y también en el cine y la televisión, desde 1997. Me encantaría saber qué pensaría Benshoff sobre Alta Tensión (2003), Hellbent (2004) o la reveladora True Blood de HBO y lo que viene llamándose Queer Horror desde hace unos años, porque pasando por alto la revitalización del pulp, la serie B y todo lo bizarro, él fue el primero en sacar este tema a la luz. Seguro que lo estará pasando en grande, dentro o fuera del armario.

“Indeed, the frequent resort to referring to monsters by means of pronouns like “It” and “Them” suggest that these creatures are not classifiable according to our standing categories.” Carroll

Cae la noche y me permito retomar algún tema autocensurado previamente. Al igual que vimos hace poco en District 9 (Neil Bloomkampf, 2009) en un código más de ciencia-ficción cómo se establecía la misma analogía pero en términos raciales hablando de “minorías” (aquí los zombis no caben) o de colectivos tradicionalmente menos favorecidos, creo que este libro demuestra de manera brillante cómo el cine de terror siempre ha sido un arma infalible para representar la sociedad contemporánea. Estoy seguro de que tal y como están las cosas, si estos seres existieran darían mucho menos miedo (o tal vez no…) del que nos quieren mostrar en la pantalla, y probablemente se unieran formando colectivos en defensa de sus propios derechos. Ahí radica uno de los éxitos de True Blood, pero ya hubo intentos previos: aunque haya envejecido mal, El Club de los Monstruos (Roy Ward Baker, 1981), o la sugerente aunque en mi opinión siempre en contínua necesidad de rehacer Razas de Noche (1990), también de Clive Barker, serían decisivos ejemplos. Así que para qué negar la evidencia una vez demostrado que existen. Ahora hay que darles la oportunidad de reivindicar sus derechos, sabemos que no van a tenerlo fácil.

Bibliografía

• Benshoff H. M., (1997). “Monsters in the Closet: Homosexuality and the Horror Film”. Manchester University Press.

• Filosofía del terror o paradojas del corazón. Noel Carroll. Editorial A. Machado Libros. Colección La Balsa de la Medusa, 2005.