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COSMICA, historia de una cerveza madrileña (ɔ)

cerveza, código abierto, Commons, copyleft, cultura libre, cultura popular, hacktivismo, Madrid, procomún

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“Es necesario hackear el sistema, trabajar en abierto, participar del procomún.” David Rodríguez, durante la presentación de la cerveza Virutas en Off Limits. Noviembre de 2013

Pocos meses antes curioseaba entre la oferta de Medialab-Prado y daba con el cartel que me guiñaría el ojo esa tarde de finales de verano. Desarrollo de un prototipo y una comunidad activa alrededor de la cerveza artesana, leía en el acerca de.

cartel Community Brewery

El idilio fue mutuo. Después de tres jornadas moliendo, mezclando, macerando y metiendo mano en el proceso de elaboración de la Virutas en la Serrería Belga y allí donde nos dejaban, Quique, @SrDguez y yo decidimos probar suerte y seguir descubriendo grietas por donde se evaporase la ilusión de participación.

Apuntes cerveceros

Huir de la lógica mercantil, indagar hasta conocer el sistema de producción, tomar la iniciativa. Empoderarte, implicarte y confiar en tus propias capacidades. Llámalo como quieras, que cuando te pierde la cerveza artesana y te recuerda a algún que otro viaje de ultramar, se trata de deleitarse con tu propia cerveza primero…  revelando los extraordinarios resultados: estilo ale belga con lúpulos Cascade y Columbus (fresco y de León). Además de bien cargada: 6,3º (¡!).

Y disfrutar diseñando su imagen y etiqueta después, claro, cómo no. Esto no ha hecho más que empezar.

moliendo grano

sparging

humulus lupulus

enfriando

filtrado

chaperos

embotellado

Por cierto, que Medialab-Prado es un proyecto del Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, y somos tres tipos muy agradecidos.

etiqueta

COSMICA

Primera foto oficial de COSMICA, por David Rodríguez

LINKS:

Cervezas artesanas en Madrid y otra info de interés

 

Concyborg y la wiki, ¿hay alguien ahí?

código abierto, comunicación cultural, cultura libre, cultura popular, educación virtual, innovación, investigación colectiva, movimientos asociativos, procomún

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Se cumple mes y medio de la llegada de Concyborg a la Red con su primer bloque temático: ¡Ciudadanos del futuro! Ideada como una plataforma online con la misión de crear una comunidad de conocimiento, debate e investigación colectiva, Concyborg se alimenta de una selección de contenidos compartidos sobre cultura y educación en una wiki.

¿Cómo se logra ese objetivo? Como artífices de esta ciberaventura, Clara y yo seguimos pensando que su funcionamiento es fácil una vez entendidas las reglas del juego. Si quieres saber cómo se articula Concyborg, qué es una wiki, o si persisten las dudas, encontrarás información y un par de vídeos explicativos para abordar esta plataforma más abajo, en esta misma entrada.

Finalizado el periodo de pruebas y repasando la reciente acogida al proyecto a modo de cuaderno de bitácora, lo cierto es que aquélla resultó más que gratificante, ya lo creo. No faltaron elogios acerca de la propia iniciativa, del buen momento en el que aterrizaba y del mismo diseño de la plataforma, pero al cierre de esta edición inaugural bajo una temática que pienso nos atañe a todos (¿a quién no le importa la ciudad donde vive?), la respuesta efectiva aún sigue siendo tímida. Hay quien, sin airearlo, argumenta miedo al editar o al no sentirse plenamente capaz de abordar una nueva tecnología no más compleja que el mecanismo de los ensimismados y narcisistas Facebook o Instagram, ¿acaso era esto el futuro? Y lo de Twitter no es otro cantar.

¿Hay alguien ahí?

¿Estamos preparados para dejar aparte el ego vertido en un Facebook o un Twitter si se trata de dinamizar un texto colaborativo y viajar más allá del ombligo? ¿Sabríamos apartar la construcción de la idea que queremos transmitir de nosotros mismos a los demás y centrarnos en construir conocimiento sobre un tema, sin más? ¿En qué medida influyen el temor, la vergüenza o el recelo al volcar las propias reflexiones sobre un tema concreto? A pesar de que la andadura de Concyborg es demasiado corta (¡o por eso mismo, porque estamos a tiempo!) y de que ya antes de arrancar el proyecto abordábamos estas cuestiones, hoy sigo sin respuestas. Tal vez las redes sociales resulten más perversas de lo que creemos cuando me sobran razones para afirmar que el acceso a Internet es lo mejor que nos ha tocado vivir -bueno, y los Debates del Estado de Madrid-. Pensamos que los grupos de afinidad son excelentes puntos de partida para el surgimiento de una comunidad, pero está claro que hay más, que esto es sólo una hipótesis y que su confirmación sigue dependiendo de vosotros.

El tono de Concyborg es cercano, accesible, ingenioso a veces e incluso serio si lo requiere y se acompaña de hipervínculos para fomentar el hipertexto ¡y alimentar la curiosidad del lector! Está bien, es de noche, hace calor, han condenado a Videla aunque el opio y la absenta escasean cuando la ironía se dispara… pero constatar que a pesar del aviso, a la hora de la verdad la máxima aspiración del usuario medio de Internet pudiera no ser otra que darle al botón de Me Gusta sería gris, aburrido y desilusionante. Por eso me pregunto dónde están los usuarios potenciales de Concyborg. ¿Alguien conserva esa sangre en las yemas de los dedos? Fanzineros, geeks, inconformistas y utópicos comuneros, vampiros, guardias jurado releídos, rebeldes nerds, capullos, tocahuevos relamíos, marujas de la Red, ¿dónde andáis estos días? Definitivamente, espero que esos chemtrails no estén causando su efecto…

Con todo, no oculto que andamos satisfechos, campantes y orgullosos por este hijo tonto -Clara, más paciente que yo, dixit- al que cuidamos y alimentamos porque nos encanta y creemos tanto en él como en la fuerza creativa de sus padres. Al fin y al cabo es buen momento para desarrollar proyectos personales opensource, concertados o estrictamente privados, allá cada cual. Por cierto, que después de ¡Ciudadanos del futuro!, donde aún y siempre podréis colaborar, mañana saldrá a la luz un segundo tema para calentar aún más los meses de verano. Y sí, estamos excitados.

Nada más por ahora, os seguimos esperando. Disfrutad del paseo.

Cómo funciona Concyborg

  • Concyborg se articula en torno a una wiki y se difunde a través de un blog y diversos perfiles en redes sociales.
  • Como dinamizadores de este juego, nuestra premisa consiste en lanzar un tema bimestral a través del blog, Facebook y Twitter que crecerá en la wiki. A partir de las aportaciones de los miembros de Concyborg, ese tema generaría uno o varios textos colaborativos ad infinitum en un proceso de construcción de conocimiento, que servirá a su propio elemento de desarrollo.
  • Para hacerse miembro, sólo hay que solicitarlo en la wiki a través del botón ‘Únete‘ y en menos de 24 horas se emitirá luz verde para editar y proponer cuantos textos se quieran.

    Algunas referencias sobre las wikis en Internet

    Wiki, la web más participativa. Artículo de Mercè Molist, 16/04/02.

    Sobre cómo las instituciones de la ciudad de Nueva York utilizan la wiki para fomentar la transparencia y el compromiso. vía Next American City / The New York World. 23/04/2012.

    Wikipedia, el gran referente.

    artandpopularculture Nuevo proyecto del creador de Jahsonic y favorito de Concyborg.

El cuerpo manipulado / Espacios de resistencia frente a identidades capitalistas en el medio audiovisual

cine, código abierto, cuir, cultura libre, cultura popular, documental, género, LGTB, TIQQUN

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El pasado 9 de mayo tuve la oportunidad de participar en el Seminario Interuniversitario Permamente de Investigación de Género, Estética y Cultura Audiovisual (GECA), celebrado en la Facultad de la Información de la UCM. Rodeado de académicos y performers, y tras la entusiasta presentación de Rosa San Segundo, llegó mi turno para destacar en primer lugar que, si bien el hecho de aparecer en el programa como independent scholar me permitía cierta liberta de planteamiento, los compromisos laborales de quien figuraba junto a mi nombre con la misión de investigar, redactar y presentar el trabajo conmigo me dejaban solo ante el peligro. Quién sabe a dónde hubiésemos llegado trascendiendo el planteamiento inicial en esta ocasión, pero estoy seguro de que en el futuro atacaré con Carlos otros proyectos a dúo. En cualquier caso lo que viene a continuación constituye una adaptación al blog de lo que quise transmitir con esta intervención. Y entonces también empecé con esta secuencia de ‘Mr Lonely’, de Harmony Korine, en la que, sobre las imágenes de un imitador de Michael Jackson, una voz en off nos recuerda que ha llegado el momento de ser quienes no somos…

Sin entrar de lleno en la temida prosa asociada a la sociedad de control de Deleuze o la biopolítica* de Foucault, me referiré a ambos modelos a través de La Teoría del Bloom y la crisis de la presencia, de TIQQUN, que en cierto modo parte del pensamiento de los anteriores y espero sirva para entender el por qué del título de esta entrada y su relación con las dos películas que analizaré a continuación.

Introducción a la crisis de la presencia

Además de TIQQUN, Amador Fernández Savater lo interpreta de forma admirable cuando explica que esta crisis surge a partir de nuestra propia inquietud respecto al núcleo de creencias, fidelidades y deseos que nos constituyen, y deriva en el problema de nuestra propia existencia para el mundo, claro está, capitalista. En cierto modo, en la crisis de la presencia colapsa la realidad y nosotros con ella, disponiendo otro punto de partida para nuestro habitar, forzándonos a actuar. Pero en el esquema metafísico, la presencia soberana se alza frente un mundo de cosas opuesto que trata de gobernar mediante el lenguaje y la técnica, y la gran dificultad es que ese desplazamiento no puede ser, como apuntaba Heidegger, “fabricado ni forzado”. Por tanto esa crisis, que puede ser individual aunque ya se siente colectiva, nos da dos opciones: declararnos vencidos y dejar de vivir, o reinventar la presencia como ser-en-relación.

¿Cómo combatir la crisis de la presencia? Una vez sabemos que sus efectos sólo pueden ser negativos donde el ideal normativo es la presencia soberana, hay que hacer de la crisis una fuente de energía casi mágica, mítica, absolutamente pagana: asumiéndola para terminar dominándola con ornamentos y cambios en nuestro propio cuerpo rescatando incluso la idea de fetichismo. Este ritual supondría el principio activo de un nuevo nacimiento “orgánico” incorporando al propio huésped, por eso se asume que de la crisis de la presencia se vuelve siendo otro.

¿Pero cómo puede sostenerse una sociedad que produce masivamente este estado? Es la tarea de los dispositivos, que entretienen, controlan y reproducen de manera indefinida nuestra situación de ausencia al mundo, envenenándolo: esa es la tarea del capitalismo. Resumiendo, es el “suplemento” que permite a una presencia en crisis seguir funcionando como si fuese una presencia asegurada, como si no pasara nada, negando para ello al huésped que se ha alojado en nosotros. Tan perverso que reduce toda la complejidad de una presencia en crisis a un enfrentamiento entre el Bien (la presencia soberana) y el Mal (lo que trae la crisis). ¿Ejemplos concretos? Ahí están la religión o los roles sociales, sin ir más lejos.

¿Y cómo pueden reflejar este conflicto el cine y la cultura audiovisual? A continuación presento dos de las últimas películas que he visto donde se presentan las dos caras del resultado más extremo de esa crisis de la presencia.

De la tragedia corporal de Elvira/Erwin…

La muerte en extrañas circunstancias de su amante Armin Meier llevó a Rainer Werner Fassbinder a realizar la que sería su obra más intimista y exorbitante en 1978. Este luctuoso melodrama que es “En un año con trece Lunas” muestra los últimos días del transexual Elvira/Erwin, quien por la devoción que sentía hacia un poderoso y manipulador agente de negocios, se hizo operar en Casablanca para convertirse en una mujer, volver a Alemania y luchar así por un amor que jamás sería correspondido. Acompañado siempre por su amiga Zora, prostituta, Elvira busca cariño y respuestas en las personas de su alrededor durante los últimos días de su vida. No es casual que la acción transcurra en Frankfurt, paradigma del capitalismo europeo y ciudad donde las contradicciones sociales aparecen en cada esquina.

De entre las imperecederas secuencias de ‘En un año con trece lunas’, ninguna tan cruda como del matadero donde, mientras los carniceros sacrifican, despellejan y despiezan a las vacas en clara consonancia con la tragedia de su cuerpo, Elvira parece mimetizarse con los jirones de carne que cuelgan para secarse a la vera de una sociedad metódica cuando da forma a sus ciudadanos en una cinta transportadora de sumisión. Elvira es un ser vulnerable, totalmente dominada por otra persona que de algún modo le ha ido dando forma hasta hacer que viva en una prisión fabricada por ella misma. Y todo para dar amor, ya lo declaraba Fassbinder:

“Mi cine versa sobre el aprovechamiento, la explotación de los sentimientos dentro del sistema en que vivimos.”

Como aporta Rafa Morata en su excepcional blog sobre el director alemán, el crítico Wolfram Schütte rubricó su crónica de la película en 1978 con una cita de Heinrich Mann: “El esteticismo es producto de tiempos sin esperanza, de estados que matan la esperanza.” Así es, a lo largo de la inmensa filmografía de Fassbinder para cine y televisión confluyen el deseo tortuoso, las relaciones de poder y la identidad social como con ningún otro director (a excepción de Buñuel, quien sin embargo parece tomar cierta distancia con sus personajes). Recuperando los parámetros de la crisis de la presencia y según las dos opciones que se nos muestran para salir de ella, sería difícil negar que Elvira/Erwin opta por la opción de darse por vencido.

…al cut-up identitario de Breyer P-Orridge

Más de 30 años después, en 2011 y de la mano de Marie Losier, se estrenaba ‘The Ballad of Genesis and Lady Jaye, documental a medio camino entre el reality fetichista y el collage estético-emocional sobre el proyecto lisérgico de una nueva era protagonizada por un nuevo género. Genesis P’Orridge, músico y performer, pionero artístico y transgresor como muy pocos, decide por amor no parecerse a Lady Jaye, su mujer, sino emprender un viaje con ella para llegar a ser la misma persona, para mimetizarse, instaurando un nuevo género, el de Pandroginia. En palabras de Genesis:

“No versa sobre el género. Algunos hombres se sienten atrapados en el cuerpo de una mujer; y algunas mujeres, atrapadas en un cuerpo de hombre. Según la pandroginia, el individuo se siente atrapado en un solo cuerpo. El cuerpo es sólo la maleta que llevamos alrededor. Sobre todo la mente, el conocimiento.”

¿Por qué, retomando la crisis de la presencia, considero que estamos ante un caso que reinventa la presencia como ser-en-relación?

En un mundo en el que se nos anestesia y se nos paraliza porque se ha empezado por liquidar ese otro lugar al que huir, Genesis y Lady Jaye (en adelante, Breyer P’Orridge a partir sus respectivos nombres) se anestesian voluntariamente y llegar a formar lo que enunciara Santo Tomás, sobre la necesidad de formar quasi unum corpus, un solo cuerpo, al tiempo que toda la Antigüedad insistirá en la igual necesidad de los miembros para el bienestar del organismo.

Es crucial en el manifiesto de Breyer P-Orridge entender la maleabilidad de la identidad física y de su comportamiento cuando califican el ADN como “un parásito evolucionado” y el cuerpo como “un logo, un jeroglífico, el holograma de una muñeca construido a partir de expectaciones externas antes de que podamos hablar y utilizar el lenguaje.” ¿Qué es si no el nombre propio, que se nos da proféticamente antes de nacer? A partir de ahí, y como en el caso de técnicas propias de la transexualidad, el travestismo, la cirugía estética, el piercing o los tatuajes, todos ellos impulsos calculados hacia la siguiente fase, hacia convertirse en el Otro, Breyer P-Orridge aplicaron el sistema del cut-up** y el concepto de la Tercera Mente en el YO ficticio para crear la ahistoria no autorizada de sus propias vidas. De este modo, Breyer P-Orridge suplen sus cuerpos separados, las individualidades y los egos hacia un proceso irreversible de cut-up identitario para producir un tercer ser, “otra” entidad.

“La Pandrogenia no trata de definir diferencias sino de crear similaridades: unificar y resolver.”

Breyer P-Orridge creen que, como la moral, los sistemas binarios encapsulados en la sociedad, la cultura y la biología son la raíz de los conflictos, absolutas agresiones que a cambio justifican y mantienen sistemas opresivos de control además de jerarquías. Las sociedades dualistas, nos dice, se han convertido en algo tan inerte, consumista y autorreproductor que amenazan la existencia de nuestra especia y la pragmática belleza de los infinitos modos de expresarse. En este contexto el viaje, representado por Pandroginia y la creación experimental de una tercera forma de género neutral no sólo está relacionado con las estrategias de supervivencia de las especies, sino también con el descubrimiento de un nuevo mito de la creación de código abierto en el siglo XXI. ¿Acaso no volvieron de la crisis de la presencia siendo otro, reinventándose como ser-en-relación? Una vez más, en palabras de Genesis durante la presentación del documental de Loisier en el Festival de Cine de Berlín de 2011:

“Queríamos acabar con las dualidades de una sociedad que divide a todo en dos: hombre y mujer, blanco y negro…”

Llegados a este punto sería importante recalcar que aunque Lady Jaye murió en 2007, Genesis sigue refiriéndose a sí mismo en plural.

Pensar la diferencia

Con todo, creo que ‘En un año con 13 lunas’ y ‘The Ballad of Genesis and Lady Jaye’ invitan a pensar la diferencia, a identificar las formas que adopta el poder capitalista para reprimir las libertades civiles, cada una en un extremo de esa postura ante la crisis: el suicidio como alegoría de la capitulación, y el renacimiento de un tercer sexo más allá de la identificación clásica de género. Tal vez la Pandroginia de Breyer P-Orrdidge recoja el testigo que legó Buñuel, a quien volvemos para citar su amour fou de ‘La Edad de Oro‘, donde un hombre y una mujer difícilmente llegarán a unirse. Y todo esto hoy, en un contexto en el que, si nos referimos a la salud, surgen voces que señalan a la medicina como el brazo armado del poder actual: una medicina genética, mercantilista, heredera de la biopolítica, en absoluto terapéutica y con la Viagra como estandarte desde hace tiempo. Por todo ello el desafío de Breyer P-Orridge resulta múltiple, se mire desde donde se mire.

Pero tal vez no haga falta llegar a límites quirúrjicos para superar la crisis de la presencia y volver de ella siendo otro. ¿Bastaría con disfrazarse de Michael Jackson o de Marylin Monroe como en ‘Mr Lonely’? Desde luego, quienes hayan disfrutado de esta cinta tampoco garantizarán que salgas indemne si eliges esa inocente opción y decides emprender el viaje para ser otro sin reconocer antes la crisis de la presencia.

Bibliografía y recursos en internet

Melusina y Acuarela Libros editan las obras de TIQQUN.

¿Por qué estamos en guerra? Albert Lladó para La Vanguardia, 06/03/2012

• La anarquía de la imaginación, Entrevistas, ensayos y notas. Rainer Werner Fassbinder. Ediciones Paidós, Colección La memoria del cine. Barcelona, 2002

Notas

* El poder de hacer vivir y dejar morir, sintetiza TIQQUN.
** El cut-up, si bien fue inventado por DaDa, fue implementado por William S. Burroghs en toda su obra con resultados que difícilmente dejarán de ser de visionarios. Cabe destacar el influjo del autor norteamericano tanto en la vida de Genesis P-Orridge como en la obra de los propios Foucault y Deleuze.